Federación de Campesinos piden tierra para trabajarla
Los dirigentes populares Juan Alvarado y Cesar Trinida ofrecen declaraciones al periodista Leo Vargas.
La Federación de Campesinos sin Tierra Mamá Tingó y otras entidades populares se concentraron en la gerencia regional número II del Instituto Agrario Dominicano (IAD) donde exigieron tierra para el hombre del campo.
Hablando a nombre de las organizaciones, el dirigente agrario César Trinidad, ante decenas de campesinos, explicó que miles de tareas que están en manos de gente poderosas no se han podido recuperar por la complicidad que existe entre esos poderosos funcionarios, políticos y altos militares y policías.
Dijo que muchos de los funcionarios que han pasado por el IAD, les ha faltado voluntad para repartir las tierras a los auténticos trabajadores.
No obstante a esas adverisades, reconoció las iniciativas que tenía en manos el ex director genera de esa cartera, ingeniero Quilvio Cabrera, quien falleció en abril, en un accidente automovilístico en la auto vía Samaná-Santo Domingo.
Explicó que gracias a la gestión de Quilvo Cabrera, hoy nuestros campesinos avisaron una pequeña luz en el túnel de la oscuridad.
Esa luz lo constituye la posible captación de más de siete mil tareas, las cuales se encuentran en proceso de más de un 90% de posibilidades de recuperación por parte del Estado Dominicano.
Dijo que durante la administración del ingeniero Cabrero, fueron recuperados 180 tareas en el municipio de Las Guáranas y la comunidad El Caimito perteneciente a Cenoví, las cuales fueron distribuídas a nueve parceleros asentados.
Hoy nuestra Federación abriga la esperanza de que vamos a recuperar 18 mil tareas completas y de inmediato arrancar con un asentamiento de embergadura, sostuvieron los dirigentes César Trinidad y Juan Alvarado.
Solo hace falta que se haga cumplir con la Ley 282 sobre terrenos baldíos, y de Cuota Parte, ahí están esas tierras en las parcelas 76-A y 28-2A en manos de la familia Mejía y el cubano René Caraballo.
Esto lo hemos comprobado mediante todo un árduo trabajo de investigación y lucha por más de 8 años con documentación en los Tribunales de Tierras de San Francisco de Macorís, La Vega y Santiago.
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