Voz escrita de San Francisco y el Nordeste • 1ra. Quincena noviembre • Edición 524 • Viernes 03, de septiembre del 2010

La prosperidad que viene de Dios

Por el pastor: Marino Estrella R.

Lunes.16.11.2009
Existe una diferencia muy marcada entre prosperar y alcanzar de cualquier manera lo que uno desea.

La verdadera prosperidad se alcanza a través de lo puro, de lo honesto y de lo justo, esa es la prosperidad que viene de Dios. En cambio, hay personas que se proponen ser prosperadas de cualquier manera, a como dé lugar, sin importar quien caiga, y algo peor aún, luego dicen que Dios les ayudó.

La Biblia dice en (Salmo 1:1-3) “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejos de malos, ni estuvo en caminos de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado, sino que en la ley de Jehová está su delicia y en ella medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará”.

Estimado lector, la prosperidad que viene de Dios no es algo coincidencial, puesto que el Señor es fiel a sus promesas y como dice su palabra, él recompensa a todos los que le honran.

Son muchos los que quisieran tenerlo todo a como dé lugar, sin tomar en cuenta a Dios, ni obedecer su palabra. De seguro, que los tales, más tarde o temprano, se encaminan hacia el fracaso.

La Biblia dice que todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Hay que esperar el tiempo de Dios.

La Biblia enseña que separado de Dios nada se puede hacer, en otras palabras, nada prosperará. Dios desea bendecir nuestra persona de manera total, comenzando por la prosperidad del alma, y luego las demás cosas. No en vano dice la Biblia en (Mateo 6:33): “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas os serán añadidas”.

Estimado amigo lector, lo primero que Dios desea prosperar en nosotros es el alma, no los bolsillos. La prosperidad material es cosa de segundo orden, pero lo esencial es que nuestra alma haya hecho un pacto con Dios a través de Jesucristo.

Así lo expresa el Señor en su palabra (3Juan 2): “Yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”.

Lo que Dios le dijo a Josué cuando fue comisionado para conquistar la tierra prometida, es válido para todas las generaciones de los que creen. (Josué 1:7-9). “Cuida de hacer conforme a como está escrito en el libro de mi ley, y medita en ella de día y de noche para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Y Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.

Estimado lector, si usted se empeña en conocer, crecer, y poner por obra la palabra de Dios, también puede ser prosperado a la manera como muchos otros lo han sido, y su vida puede cambiar considerablemente, en el mas amplio sentido de la palabra. Dios también tiene cuidado de usted (Santiago 1:17) (Salmo 37:25)

Dice la Biblia: Que de Dios viene toda cosa buena, y que no hay justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan. Así Dios prospera.

Si necesita ayuda espiritual,
llámenos al (809) 244-0836,
con muchísimo gusto le atenderemos.

Dios le bendiga.