Voz escrita de San Francisco y el Nordeste • 2da. Quincena enero 2010• Edición 529 • Lunes 15, de marzo del 2010

Estiman desastres naturales impulsan el desarrollo y crecimiento económico

Lunes 01.02.2010
Aunque el número de víctimas humanas suele ser muy alto, en diferentes épocas y diversos países los desastres naturales han sido motores de desarrollo y crecimiento económico.

Como ejemplo de esta afirmación se citan los casos del Gran Incendio de Londres en 1666, el incendio de Boston en 1676, el sismo de Lisboa de 1755, el incendio de Chicago en 1871 y el Gran Terremoto de San Francisco, Estados Unidos en 1906.

En 1906 un poderoso terremoto que sacudió a San Francisco dejó unos 300 mil muertos. Luego los proyectos de recons-trucción dieron lugar a una gran bonanza financiera.

Después del incendio que la arrasó en 1666 Londres fue reconstruída y mejorada lo cual desencadenó una gran dinámica económica y estimuló la llegada de nuevos pobladores procedentes de ciudades y zonas vecinas .

En 1676 un voraz incendio devastó gran parte de la ciudad de Boston. A raíz de esta catástrofe, sus autoridades implementaron nuevas regulaciones antiincendio equiparon a la ciudad para una expansión comercial y cons-truyeron avenidas más anchas.

Lisboa, capital del imperio portugués, el primero de noviembre de 1755 se convirtió en tierra baldía. El terremoto dejó más de 15 mil muertos y destruyó 17 mil de las 20 mil viviendas que tenía la ciudad. Tras el sismo vino su reconstrucción que generó bonanza económica y atrajo a miles de personas que establecieron su asiento en las nuevas áreas dinamizando el progreso urbano.

Cuando en 1871 la mayor parte de Chicago se quemó el clérigo Henry Ward Beecher declaró que “los estadounidenses no podían permitirse no tener el incendio de Chicago. La historia relata que por las inversiones hechas para reconstruirla y las nuevas reglamentaciones containcendio contribuyeron a que en menos de dos décadas la ciudad se convirtiera en la urbe de mayor crecimiento del Hemisferio Occidental.

Estos relatos se presentan a propósito del terremoto de 7.3 que ocurrió el martes 12 de enero en Haití dejando una cifra de muertos que se calcula sobre los 200,000 personas.

La catástrofe de Haití tiene la particularidad de que ha generado un gran espíritu de solidaridad de la mayor parte de los países del mundo sin importar las ideo-logías, raza ni el poder económico.

Tanta ha sido la ayuda que ha llegado y seguirá llegando a Haití que se estima que si es bien administrada y se planifica en qué y cómo se invertirán los recursos recibidos, esa nación podría resolver todos sus necesidades presentes y futuras.