Dispersión del liderazgo y degradación de la autoridad
Dispersión del liderazgo y degradación de la autoridad

San Francisco de Macorís es el pueblo con mayor desarrollo social desde la perspectiva del nivel de organización.

Ninguna demarcación de igual tamaño de San Francisco de Macorís como colectivo cuenta con la cantidad de agrupaciones informales, organizaciones gremiales, clubes de servicios e instituciones de las que hoy se conocen como Sociedad Civil.

Sin embargo el desarrollo organizacional de San Francisco de Macorís no logra conectarse para establecer las sinergías que les permitan acoplar esfuerzos, empujar en una sola dirección y hacer que las cosas ocurran.

Aquí las cosas solo ocurren por gravedad o generación espontánea, no como resultado de acciones planeadas, dando seguimiento y logrando vínculos productivos.

San Francisco de Macorís tiene muchas, muchísimas agrupaciones informales y organizaciones legales, pero falta un órgano que coordine y canalice el enorme caudal de energías existentes pero dispersas, hacia un propósito común de manera que se perciba cuando impacte a cualquier obstáculo y que por sus resultados se pueda medir el peso de la comunidad monolíticamente unida.

En fechas muy recientes, por ejemplo, aquí se han trabajado los Planes Estratégico de Desarrollo, Plan Municipal de Desarrollo y el proyecto legislativo que declararía a la Duarte como provincia ecoturística.

Pero nada se pone en marcha luego de enormes pérdidas de energías, de entusiasmos, de tiempo y peor aún, pérdidas de las expectativas que se forjaron antes y durante la realización de esos proyectos.

Es necesario identificar, llamar por sus nombres a quienes deben responder ante esta suerte de estafa a la ilusión, a la confianza y a la ingenuidad creer que se cuenta con autoridades políticas capaces de asumir el papel que les corresponde para entregar logros y resultados tangibles a la comunidad que representan.

Las autoridades políticas de mayor jerarquía de la provincia Duarte son el senador Amilcar Romero, los diputados Olmedo Caba Romano, Franklin Romero, Juan Comprés, Miledys Núñez, Lupe Núñez quienes a la vez son las figuras más conocidas.

Ante la evidente dispersión del liderazgo y degradación del señorío de la autoridad política que no obtiene ni entrega nada trascendente a su comunidad, se impone la necesidad de aparezca una personalidad moral en la que se deposite la confianza de que pueda revertir la situación de continua pérdida de fe de la ciudadanía a sus representantes.

+ Leídas