Propuesta para superar el método de la huelga en SFM

Señores autoridades estatales,
Señores dirigentes del movimiento popular convocantes a huelgas o paralizaciones
Señores líderes de la sociedad civil:
iglesias, directores de los centros educativos: escuelas, colegios y unversidades,
de los centros de salud,
gremios profesionales,
asociaciones comerciales, empresariales,
clubes de servicio y medios de comunicación de San Francisco de Macorís...

Estimados señores:

Los días martes 12 y miércoles 13 de junio en desarrollo, la ciudad y municipio de San Francisco de Macorís paralizó sus actividades productivas, educativas y sociales cuya cosecha fue un joven muerto, heridos y cuantiosas pérdidas económicas.

EL JAYA tiene 32 años y 6 meses de circulación ininterrumpida, lo que le ha permitido al equipo que lo produce ser testigo ocular y cronista confiable para escribir la más exhaustiva cronología de la vida en blanco y negro de San Francisco de Macorís.

Las coberturas periodísticas de las huelgas en esta ciudad revelan que el elevado número de personas que han muerto y las decenas de heridos que quedan lisiados e imposibilitados de trabajar, nos confirman que el costo social en pérdidas de vida y la fuerza laboral afectada es mucho más alto que el valor de las obras que se construyen como resultado de la huelga.

¿Por qué tantas huelgas en SFM?

Tenemos que afirmar que las autoridades políticas, vale decir el gobernador y alcalde municipal, al tomar posesión de sus respectivos cargos, hablan con entusiasmos de sus proyectos con los objetivos de impulsar el desarrollo del pueblo que le vío nacer.

Antes de llegar a ocupar esos cargos conocen y conversan con los dirigentes de las organizaciones sociales: juntas de vecinos, coordinadora de lucha popular, agrupaciones campesinas, frente amplio y muchas otras que tienen una lista histórica en la cual van anotando las necesidades y problemas de los sectores barriales y comunidades rurales.

Meses después de juramentarse los funcionarios, llenos de buena fe y con alegría, comienzan a recibir en sus oficinas comisiones de dirigentes quienes les llevan los denominados pliegos de demandas y reivindicaciones que incluyen, entre otras solicitudes, arreglos de calles, extensión del tendido eléctrico y agua potable a otros sectores, tramos de carreteras...

Hay que decir que de unos 80 barrios que tiene San Francisco de Macorís, más de 60 surgieron de invasiones de terrenos y se desarrollan sin planificación. En todo caso, les prometen estudiar esas peticiones para comenzar a atenderlas en orden de prioridad.

Pasa el tiempo, los líderes de las organizaciones no ven ninguna acción de las autoridades tendentes a dar respuestas a sus reclamos. Visitan a los funcionarios tantas veces que llegan al cansancio y empiezan a poner plazos con amenazas de paralizar los barrios y comunidades campesinas para que atiendan sus necesidades.

Mientras el alcalde estudia y analiza esos reclamos y ve que estas necesidades desbordan su capacidad para resolverlas, el gobernador de su parte, carente de recursos económicos y de equipos, informa a los visitantes que ya tramitó sus peticiones a los departamentos correspondientes en Santo Domingo. De allí comunican que evaluarán las solicitudes y que dependiendo de los recursos disponibles podrían atender algunas. Con ese pretexto están engabetados miles de documentos que enviaron los gobernadores Teódulo Frías Genao, Siquio NG, Oscar Bretón, Margarita Pantaleón, Roselio -Chelo- Durán, doña Violeta Martínez de Ortega, Juan José Rosario, Finetta Camilo, Luis Elias Esmurdoc Rodríguez, Luz Selene Plata, Miledys Núñez Pantaleón y Juan Antigua Javier.

Ese es el patrón que explica la ocurrencia de tantas huelgas que organiza el movimiento popular que ha tenido entre sus voceros más conocidos a Luis Abreu, José Aramis, Ramón -Momón- Rodríguez, Merejo Santos, la eterna Odilín Morel, Eddy Muñoz, Raúl Monegro y Joel Martínez.

Con el ejemplar que tiene en sus manos, estimado lector, EL JAYA llega a la edición número 730 que conservamos en 32 tomos, es decir, son colecciones encuadernadas por año, con el registro más completo del quehacer social del colectivo francomacorisano.

A la luz del repaso que hemos hecho a las colecciones de este periódico en el que hallamos 19 muertos incluído el dirigente popular Vladimir Lantigua Baldera el 2 de agosto del año 2017 y Railin Saviñón de Aza que murió en la más reciente protesta; 108 heridos, 15 de los cuales quedaron inválidos, como guiñapos imposibilitados de volver a trabajar. Frente al escaso número de obras terminadas como resultado de las huelgas de 48 horas o paralizaciones de 24 horas, EL JAYA propone lo siguiente:

-Que las autoridades gubernamentales, electas por votos directos o funcionarios designados por el presidente de la República- vale decir, gobernador, alcalde y legisladores- se reúnan con los dirigentes de las organizaciones populares para que de modo creativo hallen nuevas formas más productivas para atender las necesidades y problemas comunitarios de tal manera que en lo adelante no se tenga que acudir a la huelga como método de reclamo.

-Que el movimiento popular examine el grado o nivel de unidad existente, de forma tal que no aparezcan en el escenario dos grupos por separado negociando o intentando negociar con las autoridades.

-Que en las reuniones propuestas, autoridades y dirigentes sociales, tomen en consideración el sistema conocido como “Ayuda Mutua y Esfuerzo Propio”. Este metodo incentiva a que los moradores aporten la mano de obra en la solución de sus necesidades, mientras las autoridades suministran los recursos logísticos que puede gestionar como equipos, materiales y algunos incentivos. No olvidemos que lo que la comunidad hace con sus manos lo defiende con el corazón.

-Que las instituciones educativas como colegios y universidades, organizaciones sociales como clubes de servicio rotarios, leones y asociaciones empresariales como la Asociación de Comerciantes Mayoristas, Cámara de Comercio y Producción de la Provincia Duarte, la Unión de Comerciantes y Empresarios del Nordeste (UCENOR) que compartan esta propuesta, designen comisiones para coordinar a la menor brevedad la puesta en marcha de este plan, no programa, comenzando por mejorar y enriquecer las ideas que se plantean en este texto.

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