Decenas de nacionales haitianos indocumentados fueron apresados en marzo de este año, en un operativo que realizó el ayuntamiento municipal de San Francisco de Macorís en conjunto con el ministerio de Migración. Foto Archivo.
Migrar, derecho inherente e inalienable del ser humano

Los migrantes no son ciudadanos que sobran en sus países, son personas mal aprovechadas por prejuicio y peor tratadas en muchas naciones por discriminación.

Pese a que la decisión de migrar acompaña al ser humano de todas las épocas por razones instintivas, políticas, económicas, familiares y profesionales, todavía hay quienes demonizan las migraciones.

Sin embargo, República Dominicana tiene experiencia de que las migraciones son positivas cuando son organizadas y se establecen reglas claras como podemos citar tres casos más adelante.

Ahora que vemos el drama de las caravanas de migrantes centroamericanos en ruta a a Estados Unidos, pese a los rugidos y amenazas del presidente Donald Trump, creemos que migrar es un derecho inherente e inalienable del ser humano.

Está comprobado que la mayor cantidad de personas que migran de una región a otra dentro de un país, o de un país a otro, están entre los 20 y 40 años, que son las edades de mayor capacidad productiva del ser humano. Entonces ¿por qué los países que tienen frontera común no crean políticas de estado para explotar y desarrollar los espacios fronterizos?

Los países limítrofes tienen cientos y miles de kilómetros con territorios ociosos, sin cultivos, cuyas poblaciones humanas en mayorías padecen todo tipo de precariedades materiales.

¿Por qué no establecer acuerdos de estados que garanticen la permanencia y cumplimiento de los programas de desarrollo común de sus habitantes?

Las primeras medidas tienen que implicar asentamientos agrarios con reglas claras. La dictadura del hambre y las necesidades de mejorar las condiciones de vida, son factores que mueven a las personas a migrar. Es lógico y natural que los del país más pobre desafiarán todas las barreras para llegar al de mayores posibilidades de desarrollo.

En general los migrantes buscan espacios para producir su sustento y mejorar sus condiciones de existencia material, no desplazar ni quitarle puestos de trabajo a nadie, al contrario, realizan las tareas que rechazan los nativos, lo que contribuye a activar la dinámica económica en los lugares donde llegan.

Los migrantes son manos de obra asequibles que activan la economía del lugar o país donde se establecen, pues crean competencia y generan mercados para nuevos productos.

La realidad demuestra que el problema fundamental que encuentran los migrantes tiene base en los prejuicios y la discriminación.

República Dominicana tiene experiencia de que la migración organizada es beneficiosa. Los ejemplos son los judíos de Sosúa y los japoneses de Constanza que desarrollaron de forma admirable las actividades agropecuarias a las cuales se dedicaron.

Además, los españoles que llegaron a raíz de la guerra de 1936-1939 ejercieron enorme influencia en la educación y la cultura de República Dominicana.

+ Leídas