Danilo Medina, Presidente de la República Dominicana
Danilo pudo hacerlo

En la República Dominicana la clase trabajadora mal pasa, sin importar que esté clasificada en grupos que poseen mayor o menor poder adquisitivo. Sin embargo, se observa que los de menos ingresos suelen mostrar un estilo de vida de indiferencia y entrega a acciones seglares que puedan desconectarle de la azarosa vida que viven, en tanto que, los de mayor entrada de dinero, se envuelven en el vano consumir, en el invertir en la formación académica propia y la de sus vástagos, en ser ciudadanos ejemplares, en el pago de sus impuestos, en el respeto a las leyes y en soñar con la posibilidad de dar el salto hacia el próximo escalón de la escala de avance social…

Harto sabido, es que dentro de los trabajadores de vida acomodada, es donde naturalmente se sueña, es el segmento que aspiran vivir con las necesidades de los servicios básicos resueltos: educación, salud, seguridad, etc.; más estabilidad laboral. Esta especie de escala media del trabajador, entre el simple asalariado o clase baja y el capitalista o clase alta; es el sector que por sus propias condiciones de medio avance..., y de mejor capacitación laboral, resulta ser el más explotado en la relación obrero-patrón (escala social marxista), los sistémicamente nombrados: clase media.

A pesar de que en los momentos que se mal pasa, se pueden asumir diferentes posturas: a unos se los traga el pesimismo, otros actúan, algunos reflexionan las causas y así por el estilo…, la clase obrera consciente de la República Dominicana decidió apostar al avance del país y al desarrollo integral de la nación, y habiendo salido de la “dictadura ilustrada de los 22 años de Balaguer", decidió creer en la creación de un “nuevo camino" que hiciera realidad su sueño. Más sin embargo, fueron defraudados por la aplicación de las políticas neoliberales…, pero no perdiendo la esperanza, creyó que había sido un simple desvío de uno de los alumnos más destacados del profesor Juan Bosch, en este caso Leonel Fernández Reyna, y se abrazó a la idea de que otro de los aventajados alumnos de Bosch, específicamente Danilo Medina, podía, dada su permanencia en el discurso de redención y pulcritud, ser el elegido. Hoy no quedan dudas de que no, de que ni en Danilo, ni en Leonel, ni en esa organización gansteril que los cobija, hay esperanzas de cambio para el pueblo que trabaja.

En Danilo se disecaron las esperanzas, con él se pasó, de un Estado social mandado por los males del tráfico de influencias y la corrupción atroz, a uno desesperanzado, corrupto y totalmente desprotegido ante una claque hambrienta de dinero que lo ha pervertido todo y que ha atrasado el anhelo de avance social de la República Dominicana.

Danilo obtuvo el 4% del PIB para transformar la Educación Dominicana, hoy sólo se ven malas construcciones, almuerzos deficientes, incapacidad gerencial el quien dirige ese ministerio y un desastre educativo, expresado en una idea de educación por Jornada Extendida que sólo ha servido para que muchos peledeistas se hagan con buena parte de ese pastel económico.

Danilo obtuvo un Congreso Nacional con el cual hacer las transformaciones necesarias que prometió al pueblo…, pero lo ha usado para degustar a su antojo su marrajo podrido y para entorpecer la aprobación de reglas de juego claras en el que hacer de la Política Dominicana. Obtuvo un Poder Judicial hecho a sus designios, y más que usarlos para combatir la corrupción, y los grandes males de esa área, lo ha usado, y usa, para encubrirse y encubrir a sus cómplices.

Danilo obtuvo una votación récord en Dominicana pero la usó para hacerse un traje a la medida y para alzarse con “El Santo y la limosna", no para usarla de base para romper mafias y crear fortaleza en aspectos tan sentidos como el Sistema de Salud, por ejemplo. Danilo pudo hacerlo, pero más pudieron sus ansías de poder que sus supuestas convicciones de redención social para el Dominicano.

Danilo pudo construir la República Dominicana del siglo XXI. Sentar las bases morales, éticas y jurídicas que rigieran a la caribeña nación por senderos de estabilidad y orgullo quisqueyano, pero se consumió en su propia salsa del amor al “poder por el poder” y de acumulación de capital.

Lamentablemente, Danilo pudo hacerlo, pero no quiso hacerlo. Quiso hacerse él y hacer muchos cómplices; las cuestiones del devenir son: ¿Qué pasos dará la clase trabajadora para salir de este mal?, ¿Se llevará por delante el pesimismo la necesidad real de cambio?, ¿Hay posibilidad de cohesión de los trabajadores con mira a alcanzar su anhelo de redención social?

Las contradicciones fundamentales se acentúan y con ellas deberán aflorar en el mapa político dominicano acciones que se encaminen a satisfacer los deseos de los hacedores de riquezas. Danilo pudo hacerlo y no lo hizo, la clase trabajadora puede hacerlo, ya veremos si lo hace.

Emmanuel Aquino

Lic. Emmanuel Aquino  una Licenciatura en Educación Mención Matemáticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); Especialidad en Matemática con Orientación a la Enseñanza por la Universidad APEC (UNAPEC); es alumno de la Maestría Profesionalizarte en Matemática Pura de la (UASD) y, actualmente es Profesor de secundaria del Ministerio de Educación de República Dominicana (MINERD). E s actualmente activista social, también es dirigente sindical de la Corriente Académica Roberto Duvergé en la Universidad Autónoma de Santo Domingo; pasado Pdte. De la Asociación de Empleados Universidad UASD-SFM; ex-miembro de la Dirección Nacional del grupo estudiantil Fuerza Juvenil Dominicana y del Partido de izquierda Fuerza de la Revolución.

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