Donald Trump
Donald Trump: ¿El anticristo del Neoliberalismo y la Globalización?

"Nuestra Constitución es tan simple y práctica que siempre es posible satisfacer necesidades extraordinarias modificando el énfasis y el ordenamiento, sin perder la forma esencial." Franklin D. Rooselvelt

Es cierto a veces en el curso de la historia hay estadistas que parecen atípicos, sus planteamientos para gobernar los pueblos constituyen una ruptura con el modelo imperante. Es como si fuese reinventarse un nuevo modelo al margen de los estrategas del establishment, esto necesariamente crea un disturbio en el orden económico y financiero establecido.

Se ha creado un temor a nivel de diferentes sectores de la sociedad norteamericana y de sus socios tradicionales, a los que desde la Segunda Guerra Mundial han sido bautizado con el término de "Aliados", los estudiosos de la historia estadounidense saben, que nadie puede articular un proyecto de gobierno al margen de la soberanía imperial.

Basta con recordar que Estados Unidos es producto de una historia de lucha por su independencia contra el imperio del Reino Unido y se forjó como Estado moderno produciendo una ruptura con la genealogía de la soberanía contemporánea de países que habían alcanzado la independencia, y esta nación se abrió como un árbol majestuoso capaz de renovarse hasta alcanzar la plenitud de ser el centro del poder global.

La revolución estadounidense y la nueva ciencia política proclamada por los autores de The Federalist, según Michael Hardt y Antonio Negri, en su libro "Imperio". EE.UU en la Constitución de su Estado-Nación fue desarrollando al mismo tiempo, nuevos lenguajes y nuevas formas sociales que median entre lo único y lo múltiple a diferencia del viejo estilo imperial romano que solo gobernaba el Emperador, los constituyentes estadounidenses pensaron que solo la república puede ofrecer un orden a la democracia o más concretamente, la multitud hace la transferencia de los títulos del poder y otorga derecho, no una patente de corso al presidente, la democracia establece límites y contrapesos, frenos y equilibrios, entre el poder central del gobierno y el poder de la multitud que se representa en la pluralidad del congreso, para quien el Aguila imperial está por encima de los partidos políticos, y la constitución y las leyes son el eje fundamental de la gobernabilidad.

Ese equilibrio es él Congreso y el contrapeso es y sigue siendo el pueblo, no importa quién gane las elecciones, y sobre todo un gobierno surgido de la dicotomía de un sistema electoral suit generis, que se puede ganar la presidencia sin ganar el voto popular, entonces, no hay lugar al pánico. A los mexicanos y latinoamericanos, les quiero significar que los Aliados han sido un capital político, económico y de poder para que Estados Unidos sea el país más poderoso del globo, ellos son los responsables de esa grandeza y sin ellos el imperio se achicaría como lo hizo Roma, España, Inglaterra, por lo que no hay presidente por encima de los intereses de EE.UU.

La realidad geopolítica y financiera de EE.UU en el contexto actual es que el modelo neoliberal está dando señales de agotamiento, por lo que está forzando a un nuevo modelo de la sociedad post capitalista, desde hace años economistas de estirpe del Premio Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, ha advertido que la desigualdad es una brecha económica que crea un abismo entre los ricos y los demás, esto constituye una preocupación creciente hasta para el 1% de privilegiados, que están muy conscientes de las posibilidades de un estancamiento económico sostenido si los niveles de ingresos y pobrezas de la inmensa mayoría se sigue prolongando, esto amenaza la prosperidad, y yo agrego: La miseria producto de la distribución de la riqueza de manera injusta es una fuente de combustión para la rebeldía y el caos social, que genera una amenaza al mismísimo imperio.

La pregunta forzada es ¿Es Donald John Trump un miembro del privilegiado 1 % de la sociedad norteamericana que observa con temores ese enorme cráter económico que produce niveles de pobreza en EE.UU alarmantes?.

¿Es sostenible el neoliberalismo que es un sistema que privilegia la rentabilidad por encima del factor humano y que fue calificado como "capitalismo salvaje" por el papa Juan Pablo lI?.

La globalización que significa la liberalización de los mercados a través de los tratados de libre comercio, solo beneficia a los países industrializados y desarrollados, mientras coloca en situación de desventaja a los países en vía de desarrollo que no pueden competir, y sus poblaciones se convierten en consumidores. ¿Pueden los productores de queso, jamón, pollo, cerdo, ganado vacuno o pavo competir con sus pares norteamericanos o de la Unión Europea?.

Podrá Trump extrañar los inmigrantes de latinoamericanos del suelo de EE.UU? Es imposible porque los norteamericanos no hacen tareas agrícolas, ni trabajos manufactureros, ni trabajos domésticos, home attendant y limpiar las ásperas calles y carreteras en tiempo de tormentas de nieve, y todavía la capacidad robótica alcanza para esas trivialidades domésticas, y sobre todo mal paga.

Ahora bien, que si podría hacer Trump como buen empresario, cobrar una penalidad de dos mil o tres mil dólares por emigrante ilegal, si se legalizan 5 millones de ilegales esto sumaria los diez mil millones de dólares para hacer el "Muro Fronterizo Estadounidense del resto de América".

El muro perjudica o beneficia a Estados Unidos o América Latina? De manera sucinta puedo asegurar que Estados Unidos, no tiene razones para ceder una población de 625 millones de habitantes (consumidores), según las últimas proyecciones de población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).2 feb. 2016. América Latina gran productora de materias primas, posee petróleo, gas natural y posee una gran variedad y cantidad de recursos mineros ( Hierro, Litio, Cobre, Oro, Plata, Bauxita, niobio, grafito, entre otros), podemos afirmar que inversión en proyectos de explotación minera en América Latina es la mayor del mundo: América Latina 32%, Oceanía 20%, África 16%, Asia 13%, Norteamérica 12% y Europa 7%. A su vez, Chile, Brasil y Perú son los países que invierten más dinero en la exploración y explotación de recursos mineros de nuestra región. Para muestra un botón "Chile es considerado un país minero a nivel mundial, ya que es el primer productor de cobre. Es un país principalmente dedicado a la minería metalífera, como el oro, plata, hierro, plomo, zinc, molibdeno y manganeso. Dentro de los minerales industriales, los más importantes son los nitratos, los boratos, la sal común y las sales de litio y potasio".

América Latina es dueña del 31% de las fuentes de agua potable del mundo, de acuerdo con el informe de la FAO, para el 2010 cerca del 49 por ciento de la superficie de América Latina y el Caribe estaba cubierta por bosques, El porcentaje citado equivale a 891 millones de hectáreas que representan el 22 por ciento del área de bosque existente en el mundo; y que se distribuyen mayoritariamente en Brasil, uno de los cinco países con mayor riqueza forestal del mundo, con 519 millones 522 mil hectáreas que representan un 13 por ciento del total mundial. Somos grandes productores agropecuarios.

América Latina es el "continente" de la esperanza. Así fue llamado por el Papa Pablo VI, hace cuarenta y ocho años, en el 1968. El mismo Pontífice había ya explicado el contenido de esta esperanza en su homilía del 3 de julio de 1966, en la basílica de San Pedro.

El muro sería una poderosa razón para crear una corriente iconoclasta y anti-estadounidense, inmortalizaría aún más la memoria del "Comandante Fidel Castro" y seguiría empujando la alianza comercial de China con los países de Sur America, Centro America y el Caribe, ya Perú, Chile, Argentina, Brazil y Venezuela son socios comerciales de primer nivel con el Imperio Naciente de China Continental . China está liderando "El Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP)". China ya su economía no es de orientación socialista, sino de un Capitalismo Solidario, los chinos de la nueva generación creen en el libre comercio, entonces EE.UU, va a cambiar su política de libre comercio, que significa un mercado de miles de millones de consumidores, para proteger los empleos manufactureros, que son empleos de pobreza y miseria, además que el presidente Barack Obama dejará el poder con un nivel de desempleo de un 5%. Vuelvo a preguntarme ¿Que imperio cede su espacio y por el contrario no fundamente su grandeza en la expansión?.

Para nadie es un secreto qué hay una guerra geofinanciera y económica de China, Rusia y sus socios de Asia y Medio Oriente por la supremacía global, para establecer un orden multipolar. Donald Trump de continuar con sus ruidos mediáticos pueden conducir a una desaceleración de la economía norteamericana, que los grandes capitales asiáticos, árabes y europeos se alejen del tesoro norteamericano, que los mismos sé redistribuyan y producirse un reordenamiento de la economía global. Puedo asegurar que la globalización y los grandes avances tecnológicos son procesos dialécticos indetenibles. Este panorama aceleraría el final del neoliberalismo, terminando la creación de riqueza mediante la especulación, por este sendero sería el inicio del fin del poder global y surgimiento del poder multipolar global.

¿Será Donald Trump El anticristo del Neoliberalismo y la Globalización?

Willian de Jesús Salvador

El autor Willian de Jesús Salvador es médico y diplomático, ex embajador dominicano Extraordinario y Plenipotenciario en la República Federal de Alemania.

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