La Historia de la Parroquia Santa Ana (2da Parte)

Arq. Zamira Asilis.Con motivo del 237 aniversario de la fundación de San Francisco de Macorís, continuamos con la serie de artículos sobre la Historia de la Parroquia Santa Ana, datos tomados del libro escrito por Mons. Hugo Eduardo Polanco Brito , quien en su obra, publicada con motivo de la celebración del Bicentenario de la fundación de este Macorís del Jaya, ofrece una serie de datos y documentos referentes a la fundación de esta Ciudad y más en concreto sobre la creación de la Parroquia de Santa Ana, hoy convertida en Iglesia Catedral.

Los siguientes datos fueron tomados de las páginas 93, 94 y 95 del referido libro, cito:


CAPELLANIA DE SANTA ANA

En la relación de las Devastaciones de 1605-06, llevadas a sangre y fuego por el terrible Gobernador Don Antonio de Osorio, se mencionan varios hatos, que estaban en lo que hoy es jurisdicción de la Provincia Duarte. Diego de Leguisamón, Alguacil Mayor de Santiago, poseía los hatos de Mao y Amini- lla, pero también los de Cuaba, Mirabel, y Gémino. De Hato Grande, donde se asentó el pueblo, sabemos que en 2 de Mayo de 1718 lo compra Francisco Ravelo Polanco. Al comenzar a crecer la población de estos lugares, se funda la capellanía de Santa Ana. No sabemos quién lo funda, ni cuándo.

En la historia de la Isla, la fundación de capellanías da origen a varios pueblos y ciudades, que todavía hoy existen. Así nace Moca, con la fundación de una capellanía de 500 pesos, hecha el 2 de Julio de 1773 por los vecinos de Santiago Capitán Gregorio López y Doña Juana Fernández, en la ermita de Nuestra Señora del Rosario del sitio de Moca. En el Sur, la parroquia de Bánica tiene las capellanías de Pedro Corto, Farfán de los Godos e Hincha con sus anexos de San Rafael de la Angostura y San Miguel de la Atalaya.

Se conocen de varios capellanes fijos en la ermita de la Merced del Hato Mayor de Dávila o de Coca, a finales del siglo XVIII, capellanía que dio origen al pueblo de Hato Mayor del Rey, en el Este de la República. Por los libros de Capellanías que se conservan en el Archivo de la Arquidiócesis de Santo Domingo, se sabe que existieron capellanías de 3,000 y algunas de 4,000 pesos ¿De cuánto fue la que hizo posible la existencia de la de Santa Ana? Para 1783, en el Padrón hecho ese año, consta que La Vega tenía una Capellanía de 3 (XX) pesos "para un Capellán que resida en el Partido de Macorís".
En 1812 el principal de la Capellanía era de 3,200 pesos, siempre "con residencia en la ermita y población de Macorís".

El Obispo de Puerto Rico, "cuando gobernaba esta iglesia" (de Santo Domingo 1809-10), hizo colación canónica de la capellanía a Juan de Jesús Ayala, minorista vegano; pero como había una Real Cédula que prohibía pagar los réditos de las capellanías entre los años de 1808-12, no servía como título de ordenación sacerdotal. Sus réditos eran de 125 pesos al año. Antes de 1809 ya había capellanes residiendo en la ermita de Santa Ana, que distaba de La Vega 6 ó 7 leguas, "desde su centro, que lo es donde está la ermita de Santa Ana".

En la Relación de su Visita Pastoral de 1740, el Arzobispo Don Pantaleón Álvarez de Abreu menciona la ermita de Macorís: “Hay una ermita dedicada a Santa Ana, falta de todo lo necesario, y sólo se dice misa el día de la Patrona".

Se ve que ese año no había sacerdote residente, aunque sí los hubo después, pero no sabemos quiénes fueron. Esto consta por el Documento de creación de la Ayuda de Parroquia, donde se afirma: "Mas al fin todo era soportable mientras tenían capellán fijo. Oían misa los días de precepto, cumplían muchos con la confesión y comunión anual en la propia ermita; sin embargo de que no era esto obligación del capellán; y casi generalmente todos recibían en peligro de muerte los sacramentos de penitencia y de extremaunción. Pero su suerte empeoró después que faltaron los dichos capellanes".

Parece que uno de los últimos capellanes fijos fue un padre agustino, uno de esos frailes que estaban fuera de su convento, pues no había comunidad de agustino en el país. Este fraile, al salir de Macorís, se llevó algunas alhajas y ornamentos, afirma el Documento. Hacia 1800 fue nombrado Capellán fijo el Pbro. Battistini, que murió a los pocos días de tomar posesión, siendo sepultado en la antigua ermita. No se ha podido encontrar de él ningún otro cargo eclesiástico en esa época.

CREACION DE LA A YUDA DE PARROQUIA

Por Decreto del Arzobispo Electo de Santo Domingo, Dr. Pedro Valera y Jiménez, primer dominicano que ascendía a la sede primada, de 11 de Junio de 1813, se crea la Ayuda de Parroquia de Santa Ana de San Francisco de Macorís, cuyo expediente de fundación constituye el primer documento de este libro, que se publica con motivo del bicentenario de la fundación del pueblo de San Francisco de Macorís. Acomodándose a la costumbre de esa época, no se elige Patrono de la Parroquia, sino que se reserva la elección "según y en forma que ordena la Santidad de Urbano VIII en su Decreto de 23 de Mayo de 1630, manteniendo la ermita solamente el título de Santa Ana". No hay constancia de que más tarde se hiciera esta elección, sino que se ha mantenido la dualidad de Santa Ana, Patrona de la Parroquia y del pueblo; se celebra sólo a Santa Ana, como Patrona de ambas entidades, el 26 de Julio.

Los límites que se dieron en 1813 a la entonces Ayuda de Parroquia fueron: "Los nacimientos del Arroyo Cenoví en la Sierra del Norte todas sus aguas hasta Camú, las de éste hasta Yuna y Yuna hasta la entrada en la Bahía de Samaná". Para 1885 los límites eran los siguientes: "el río Cenoví, todas sus aguas hasta su confluencia con el Camú, que lo separa de la Parroquia de La Vega. De esta confluencia sigue el río Camú aguas abajo, hasta su confluencia con el rio Jaiba, sirviendo de lindero entre dicha parroquia y la del Cotuí. Dicho río Jaiba la separa de San Antonio del Yuna, y los ríos Nagua y Joba son las líneas divisorias entre ella y La Parroquia de Matanzas y Puerto Plata".

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