Los jugadores muy caros, pero con defectos
Los jugadores muy caros, pero con defectos

Una lista extensa de jugadores muy caros, pero con defectos han poblado el béisbol de las Mayores, convirtiéndose en dolor de cabeza para los gerentes y equipos.

Bien por enamoramiento de los scouts, la visión futura de los gerentes o el entrometimiento de algunos propietarios que solo piensan en el resultado económico de la inversión, y soñando despiertos con ganar una serie mundial, algunos jugadores han sido grandes fracasos.

El poder de Chris Davis, líder jonronero de MLB en 2013 (53) y 2015 (47), fue suficiente para que Baltimore le concediera 161 millones por siete años en 2016. A parte de perder la fuerza como Sansón, no hace contacto con la pelota (.221, .215, .168, .189 de promedio en sus últimas cuatro temporadas), imponiendo el vergonzoso récord de 54 turnos seguidos sin conectar de hit.

Jon Daniels, gerente de los Vigilantes, se encantó con el OBP de Shin-Sho Choo (.423 en 2013, incluyendo 112 transferencias), otorgándole un jugoso contrato de 130 MM por siete años. Por suerte para Texas ese acuerdo finalizará el año próximo, pues ese señor jamás ha llegado a .400 en OBP, ni a 100 transferencias. No ha bateado más de .276 ni ha conectado más de 22 jonrones y 82 ha sido su mayor cantidad de remolcadas en un temporada.

Entre agosto y noviembre del 2014 Boston firmó a Pablo Sandoval (95 MM), Hanley Ramírez (88 millones garantizados) y Rusney Castillo (72 MM). Apenas un año después rodó la cabeza del gerente Ben Cherington. Rusney ha sido un fracaso total (está en las Menores desde el 2016). Hanley tuvo un gran año en 2016 (.286-30-11), sin embargo se convirtió en una carga para Boston y hoy día está fuera del béisbol.

El Panda (10 jonrones en el 2015, totalizó siete turnos en 2016 y conectó 4 vuelacercas en 2017 antes de ser devuelto a San Francisco). Recuerdo cuando se hablaba de hacer un trío envidiable con David Ortiz y la posibilidad de 100 cuadrangulares por campaña (el David conectó 37 y 38 en sus últimas dos temporadas).

Los Yankees tienen dos dolores de cabeza, uno nombrado Masahiro Tanaka y el otro Jacoby Elsburry. Tanaka fichó por siete años y 155 MM en 2014. Como la mayoría de lanzadores japoneses, Tanaka llegó con sus defectos de fábrica. Nunca ha ganado 15 encuentros y salvo en el 2016 ha estado de visita cada año en la lista de lesionados.

Ellsbury (153 MM por siete años en el 2013) a parte de que no ha jugado en las últimas dos campañas, no fue en sus primeros cuatro años ni la sombra del estelar jardinero que se robó 70 bases en el 2009 e hizo el 30-30, All Star, Bate de Plata y Guante de Oro en el 2011 .271-16-70 en su primer año de contrato, ha sido lo mejor mostrado en su estadía en El Bronx.

Los Cachorros de Chicago se volvieron locos al firmar a Jason Heyward por ocho años y 184 millones de dolares en 2016. Es un jugador que no ha tenido una temporada de categoría (su mejor campaña ha sido en 2012, 27 cuadrangulares, 82 remolcadas). Es un fracasado a la ofensiva, incluso su ¨mejor¨ estación con los Cubs ha sido en 2017 (.259-11-59).

Yoenis Céspedes firmó en el 2016 un contrato garantizado con los Mets por cuatro años y 110 MM de dólares. El defecto de La Potencia ha estado en las lesiones, jugó 81 encuentros en 2017, 38 en 2018, está incapacitado desde el año pasado y no se sabe si accione en 2019. Aunque se retiró en el 2016, Prince Fielder todavía cobrará 24 MM en 2019 y la misma cantidad en 2020. El contrato del príncipe por nueve años y 214 MM (2012-20) es el decimocuarto más alto de la historia (el octavo para un agente libre).

Jordan Zimmermann acordó con Detroit un pacto de 110 MM por cinco años en 2016. No ha podido ganar 10 juegos en una temporada, su mejor efectividad ha sido 4.87 (6.08 en 2017) y este año va en 0-4 5.93.

La lista es extensa, incluyendo a futuros inmortales como Albert Pujols y Miguel Cabrera, con voluminosos contratos y resultados bajo par, mas los equipos tienen que lidiar con jugadores muy caros, pero con defectos.

elpapadelbeisbol.com

 

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