¡Lo qué nos cuesta vivir medio cómodos!

Vivir ComodoSi uno lo piensa bien, si comienza a echar cuentas de cuánto dinero extra nos cuesta vivir en este patio nuestro de una manera medio cómoda, porque hacerlo totalmente es sólo para unos pocos mortales con muchos tululuses en los bolsillos, dan escalofríos y se le pone a uno la piel de carne de la mujer del pollo.

Vamos por partes, como decía Jack el destripador cuando comenzaba a trabajar. Primero el agua, líquido vital para la vida, digan lo que digan los seguidores de Baco y los poco amigos de la higiene.

Hay muchos países donde tomar agua de la llave es algo posible sin tener que ir a urgencias, o pasar la noche sentado en el inodoro. Pero los que vivimos aquí tenemos que comprar esos benditos recipientes llamados botellones.

Hagamos cálculos, si una familia consume 15 de ellos al mes, a RD$ 50, sin contar la propina, son RD$ 750 al mes y si las matemáticas no fallan, dan 9.000 toletes al año. Como dicen en los programas de cocina, reservemos esta cantidad para más adelante.

La luz, esa cosa que debería entrar por los ojos para ver en la oscuridad. Existen lugares en el mundo, por favor, créanlo, dónde siempre hay energía, de buena calidad, y pagan tarifas cuatro o cinco veces más baratas que en este país, situado irónicamente en la trayectoria del sol y del cual no sacamos ni medio voltio para nuestro provecho. Más cálculos, si usted paga RD$ 10.000 cada 30 días, sin ni siquiera prender un aire, y si el sistema eléctrico fuera eficaz, podría ahorrarse RD$ 6.000 mensuales, que suman 72.000 lágrimas al año.

Reservemos también este número. La gasolina, tampoco lo va a creer, pero en países de la región parecidos al nuestro en asuntos de prángana y crujía, el galón cuesta nada menos que RD$ 40 más barato que el nuestro. Calculemos de nuevo, si uno consume más o menos 40 galones por mes, ya tenemos 40 dólares que pagamos de más o RD$ 1.600, lo que al año hace 19.200 tablas. Reservemos de nuevo.

Ahora los colegios. Si tuviéramos un sistema de educación pública como Dios manda, y pudiéramos enviar a nuestros hijos con la seguridad de que saldrían debidamente ¨ desburrizados¨, nos ahorraríamos un fracatán de cuartos.

Pongamos una familia, bien promedio, que pague tres colegios privados, con una mensualidad entre Lucas y Juan Mejía, de RD$ 10.000 por cada uno - sin contar libros - estamos hablando de 360.000 mangos anuales. Reservemos este dineral.

Ahora vamos con la sanidad. Si cuando a usted se pone malito o le da un yeyo, pudiera contar con un hospital público decente y no uno de esos que se quedaron sin hilo para coser, ni gasolina para la planta y por eso uno está expuesto a que lo operen más a oscuras que una discoteca de enamorados, podría ahorrarse un seguro privado de unos RD$ 7.500 mensuales (para usted y tres hijos) los cuales hacen 90.000 pesitos al año.

Si sumamos todo lo reservado hasta el momento, los extras que pagamos por los servicios mínimos que unos ciudadanos con impuesto máximos deberían recibir de manera gratuita, resulta la friolera cantidad de casi SEISCIENTOS MIL PESOS que nos cuesta vivir aquí más o menos decentemente.

¿Sabe cuántas cosas podría uno hacer con esa cantidad? Pues veamos: Darse un crucero con la esposa, RD$ 150.000. Acortar la cadena perpetua de la hipoteca, RD$ 100.000. Ahorrar para cuando lleguemos a viejecitos y se nos caiga la baba, RD$ 150.000.

Tener un fondo para un mejor futuro de nuestros hijos RD$ 100.000. Comprar 40 buenos libros, RD$ 50.000. Dar cuatro fiestecitas familiares al año, RD$ 60.000. Y aún nos queda para ir a la playa y hasta comer en algún restaurante ¿Soñamos, Pilarín? no, ¡Soñamos comodín!

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