La sabiduría que viene de Dios versus La sabiduría del hombre

La sabiduría: es ciencia y conocimiento, pero también es prudencia, y entendimiento.

(Santiago 3:13-17) declara:
¿Quién es sabio y entendido entre vosotros?
Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos, y contención en vuestro corazón, ésta no es sabiduría que viene de lo alto, sino terrenal, animal y diabólica.

Pero la sabiduría que es de lo alto, es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

Fíjese la gran diferencia que existe entre el punto de vista humano y el divino respecto a la sabiduría.

Desde el punto de vista humano, se llama sabio al que ha descollado en el conocimiento de toda ciencia, y posee amplio currículo. A éste se le elogia, y es también exaltado. Más Dios, no mide la sabiduría desde esa óptica, sino que Dios aprueba el conocimiento y la ciencia en la vida del hombre, cuando estos se ejercen bajo el régimen de valores morales y de virtudes, en el marco del entendimiento y la prudencia.

Dice en (Proverbios 2:6) que:
Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos.

El hombre en su osadía de conocer y descubrir, ha escalado hasta los altos niveles del saber humano, sin embargo, observamos que mientras mayor auge toma la ciencia, y avanza las tecnologías. El mundo se degrada en una mayor proporción.

¿Usted sabe cuál es el por qué de esta paradoja?

La Biblia tiene la respuesta; dice en (Romanos 1:21-22) que:
Los hombres se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron ni le dieron gracias. No es lo mismo saber, que ser sabio, ni tampoco conocer que ser entendido.

Dice la Biblia (Proverbios 9:10) que:
El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del santísimo es la inteligencia. Cuando el hombre desarrolla su potencial de inteligencia con mira hacia el bien, y en humildad, cuenta con la iluminación y el aval de Dios, siendo prosperado en las cosas que emprende.
Pero cuando lo hace con orgullo de corazón violentando los linderos divinos, se constituye en un necio delante del Señor.

Estimado amigo lector, por alto que sea su índice de inteligencia, procure desarrollarlo con humildad, y todo cuanto logre, póngalo al servicio del bien, para que Dios no trastorne el curso de su progresión, y le vaya bien, ya que la Biblia dice en ( Proverbios 11:12) que:
La sabiduría habita con los humildes.

Usted estudiante de alto índice de inteligencia, o profesional de prestigio que se graduó con honores, manténgase humilde para que reciba gracia y sabiduría delante de Dios.

Cristo dijo:
Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestra alma. La Biblia dice que, Dios da gracia a los humildes, y resiste a los soberbios.

El hombre ha adquirido mucha ciencia y poca sabiduría.

Dice la Biblia (1Corintios 3:19-20) que:
La sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios, pues el Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.

Conviene oír el consejo de Dios, según (Efesios 5:15)

Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

Si necesita ayuda espiritual, llámenos al (809) 244-0836, con muchísimo gusto le atenderemos.

Dios le bendiga.

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