Andy Castillo

Interesante campaña contra el bullyng o acoso escolar realiza el Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) en los centros educativos bajo su dependencia. Esta con su eslogan “yo te hago el coro contra el bullyng”, busca prevenir el acoso en el entorno escolar y así crear una cultura de paz. Iniciativa que aplaudimos y aprovechamos para reflexionar sobre otra cara de este, el bullyng en el profesorado.

El bullyng es un anglicismo muy de moda en estos días para referirse al acoso en el entorno escolar. Este alude toda forma de maltrato físico, verbal y psicológico que se presenta en la escuela. El tema se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las autoridades educativas, y, es muy común en el argot popular emplear dicho término en distintos escenarios para designar cualquier acto de intimidación o abuso de poder. Por tanto, se puede aplicar al campo docente, pues estos pueden dar cátedra de cómo son afectados constantemente por acciones de este tipo.

El bullyng al personal docente viene de distintas fuentes, ya sea en mayor o menor proporción. Este se caracteriza por el desmerito otorgado por algunos sectores de la sociedad a la clase magisterial, las acciones intimidantes de autoridades educativas, dejadez de padres y/o tutores, la falta de respeto del estudiantado, aceptar como bueno y válido todo cuanto decidan las autoridades educativas de turno, aun cuando no responda a las necesidades presentes en el entorno. Además de eso, tener que esperar sin tiempo definido, una remuneración, incentivo o retroactivo ganado, sin derecho a chistar.

Otra manifestación de acoso docente lo protagonizan los mismos colegas, compañeros de labor, al denigrar a sus iguales, ya sea por el sexo, tiempo en servicio, área de especialización o partidismo. El cual consideramos, el más deplorable y cuestionable. No importa cuán preparado este el docente si no hay un color que le identifique, sus competencias no cuentan. Eso es bullyng en su

máxima expresión, pero a pocos le interesa. Pues, mientras los efectos no se sienten directamente, que siga la fiesta…

Las consecuencias del bullyng en los profesores son palpables y están a la vista de todos. Tal vez no se requiera una campaña para contrarrestarlo, pero debe movernos a prevenirlo. Se puede empezar por valorar la función del maestro desde la escuela, entre camaradas… y concienciando a la población para reducir la aversión hacia el docente.

La autora es Licenciada en Educación Mención Filosofía y Letras y Facilitadora de la Formación Profesional. En la actualidad cursa estudios de cuarto nivel en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Español; además de Psicología Escolar en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Recinto San Francisco. Se desempeña como docente de secundaria del Ministerio de Educación de la República Dominicana y facilitadora del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) en las áreas de Ortografía y Redacción de Informes Técnicos

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