Prevención de Lavado de Dinero, cómo proteger la reputación y rentabilidad de las entidades financieras
Prevención de Lavado de Dinero, cómo proteger la reputación y rentabilidad de las entidades financieras

Recientemente Estados Unidos publicó su informe anual “Estrategia Internacional para el Control de Estupefacientes” (INCSR, por sus siglas en inglés) de 2019, que en su volumen II, describe los esfuerzos de los países respecto a las actividades de lavado de dinero y delitos financieros. Entre los países señalados por Estados Unidos como destinos del lavado de dinero se encuentran varios de Centroamérica, Panamá, Costa Rica, Guatemala, República Dominicana, entre otros.

El lavado de dinero pone en riesgo las operaciones y reputación de los organismos financieros, bancos, cajas de ahorros, inmobiliarias, emisores de tarjetas de servicios (como vales de despensa/restaurante), distribuidores automotrices, entre otras, son instituciones que están en la mira de delincuentes y, por supuesto, son reguladas por las autoridades correspondientes responsables de prevenir dichas actividades ilícitas.

En general, el lavado de dinero se aprovecha para ocultar y fondear delitos como el crimen organizado, la evasión de impuestos, el tráfico de personas, el contrabando, el narcotráfico, la trata de personas, la corrupción, la compra de armas, entre otros. Las autoridades están exigiendo a las organizaciones vulnerables evaluar sus riesgos, identificar patrones en el movimiento de dinero, reportar actividades sospechosas y hacer las adecuaciones necesarias.

Esto plantea un serio desafío para este tipo de firmas, particularmente, porque tienen que recopilar, organizar, cruzar, analizar e interpretar una gran cantidad de datos, además de compartir información con terceros (privados y gubernamentales). Algunas tienen el personal de sistemas especializado para desarrollar un sistema de antilavado in-house, pero la mayoría -especialmente las medianas- ha optado por trabajar con proveedores de nicho.

No obstante, lo que se ha observado recientemente es la interrupción del soporte y las actualizaciones debido a que, en algunos casos, las empresas tecnológicas que las atienden salen del mercado, dejándolas con un sistema que será inmanejable y se volverá obsoleto en el futuro cercano.

Ante este escenario, soluciones como SAS Anti-Money Laundering se convierten en aliados vitales para afrontar un delito de escala mundial que amenaza a todas las instituciones financieras.

Enriquecida por la amplia experiencia que tiene SAS en el área de antilavado de dinero, SAS Anti-Money Laundering se adapta a las regulaciones vigentes de cada país, así como a los requerimientos de monitoreo y reporteo que demandan las autoridades.

Entre sus principales beneficios destacan:

•Gestión de datos. Un paso fundamental para combatir el lavado de capitales es el manejo de grandes volúmenes de datos, procesando Big Data y accediendo e integrando fuentes dispares y legadas.

•Analítica y visualización. Obtención acelerada de insights de los enormes volúmenes de datos, con una infraestructura que permite probar hipótesis, hacer preguntas y simular escenarios.

•Monitoreo y reporte de la actividad sospechosa. Un motor de escenarios flexible que detecta acciones ilícitas y genera alertas sobre eventos que están dentro de un umbral definido.

•Red de vínculos. Permite detectar patrones que podrían no ser evidentes; apoyada por la analítica, genera nuevos modelos que recalibran los parámetros de monitoreo.

•Compatibilidad. Las soluciones de SAS son compatibles con los sistemas que utilizan actualmente las empresas, incluso con herramientas de terceros. 


A esto se suma un precio accesible, y un manejo transparente de la solución para las áreas de Prevención de Lavado de Dinero, Sistemas, Legal, Finanzas, Auditoría, Control Interno, entre otros.

Los casos de lavado de dinero se materializan de diferente forma en cada país o región; SAS trabaja estrechamente con las entidades financieras y no financieras reguladas, para ayudarles a fortalecer sus mecanismos de defensa, cumplimiento de sus obligaciones de acuerdo a la estricta regulación vigente, evitar el pago de posibles multas y reducir el riesgo reputacional.

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