Licenciada Eridania Rodríguez
Importancia de la Disciplina Positiva en los Salones de Clase

Muchas veces seguro hemos escuchado o leído sobre la disciplina positiva y quizás hemos concluido que es solo usar frases de cortesía con nuestros alumnos o premiarlos cuando se comportan como se espera de ellos, sin embargo, la disciplina positiva va más allá y si en verdad se implementa en el salón de clase, de seguro el clima de aprendizaje será más ameno y lograremos egresar de cada nivel estudiantes no solo con las competencias necesarias, sino más bien, seres que reconocen su verdadera valía, capaces de exponer y defender su punto de vista y puedan interactuar en cualquier escenario que le presente la vida, es por esto que debemos tener claro dos interrogantes:

  1.  ¿Qué es la disciplina positiva?
  2. ¿Qué debo tomar en cuenta como docente para lograrla?

La disciplina positiva está basada en la teoría de Alfred Adler, psicólogo que desarrollo el enfoque individual y resaltó que cada persona es fundamentalmente un ser social, es por esto que esta metodología promueve actitudes positivas hacia los niños, enseñando a tener buena conducta, responsabilidad y destrezas al interactuar con otro.

Esta se basa en tres principios fundamentales, generosidad, estimulo y respeto mutuo.

¿Que debe tomar en cuenta el docente para aplicarla en su salón de clase?

Es necesario tener claro estas ocho pautas:

  1. Entiende al niño: Ve más allá de lo que se observa a simple vista, identifica las creencias y sentimientos que están detrás de esa acción.
  2. Ayúdale a razonar y discernir su comportamiento desde lo racional y no solo lo emocional.
  3. Elabora un plan estableciendo los objetivos de conducta que queremos, involucrando al niño.
  4. Sé firme en tus decisiones, limites y normas, siempre con amabilidad, cariño y respeto.
  5. Conversa con el niño sobre las consecuencias de sus decisiones mediante preguntas y reflexión, en lugar de castigo.
  6. Enfocate en las soluciones junto al niño y no solo en el problema.
  7. Presta mucha atención a la autoestima del niño mediante criticar la acción y no a la persona.
  8. Desarrolla su autonomía, que sea una persona capaz de decidir.

Pon en marcha estas ocho pautas y lograrás un cambio positivo en los salones de clase y que estos sean un lugar confortable emocionalmente para nuestros alumnos.

¡Demos el primer paso e iniciemos!

La autora es licenciada en educación básica, titulada de la Universidad Católica Nordestana (UCNE), estudiante de Psicología en la UCNE. Maestra en la Escuela Salvador Then, del Distrito Educativo 07-05. E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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