Gregoria Altagracia Valerio
“¿La Constitución: Ley Fundamental o fundamento para negociar y perpetuarse en el poder?”

En una democracia el acuerdo no es esencial; la participación sí.(Gene Brown)

Todas las naciones estan regidas por un documento estructurado por un conjunto de leyes que regulan la vida de los ciudadanos, el cual recibe el nombre de Constitución. La nuestra fue promulgada el 6 de noviembre de 1844 en San Cristóbal, estuvo inspirada en la de Estados Unidos, Francia, Cádiz, Haití, entre otras y recibe los nombres de Carta Magna, Ley Sustantiva, Ley de leyes y Ley Fundamental.

Según el jurista Manuel A. Amiama, esta ha sido modificada 39 veces, la primera en 1854 y la última en el 2015. A lo largo de la historia 15 gobernantes entre los que se encuentran: Pedro Santana, Buenaventura Báez, Ramón Cáceres, Horacio Vásquez, Rafael Leónidas Trujillo, Joaquín Balaguer, Hipólito Mejía, Leonel Fernández y el actual presidente Danilo Medina, la han hecho modificar para satisfacer los intereses de grupos y la reelección presidencial.

De los 174 años que tiene la Carta Magna, estos gobernantes, han ocupado el poder ejecutivo 100 años aproximadamente. Por lo que es importante analizar, por qué a pesar de que la misma consagra la independencia de los tres poderes del Estado; Ejecutivo, Legislativo y Judicial, frecuentemente se escuchan voces propugnando que se modifique, y encima de esto, que algunos representantes del poder Legislativo, en vez de legislar a favor de la mayoría de los ciudadanos, estén dispuestos a negociar y expresan que aquí se hará lo que diga el presidente.

Es por esta razón que surge la interrogante ¿Es la constitución la Ley Fundamental de la Nación o el fundamento en el que se apoyan politiqueros para obtener beneficios económicos y mantenerse en el poder?

Es tiempo que los ciudadanos se empoderen y les recuerden a los gobernantes, que fueron elegidos para que ejerzan el poder en nombre del pueblo por un periodo determinado, y no para enriquecerse y perpetuarse en su cargo.

Es importante que la ciudadanía reconozca que con el respeto a la Carta Magna prevalecerá la democracia.

Gregoria Altagracia Valerio de Pérez, M.A., maestra de Ciencias Sociales.

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