Pastores Enrique y Lili Terrero
VIDA POR VIDA: “El tiempo de Dios y los tiempos del hombre”

¡Dios te bendiga!

¿Te ha pasado que tienes tiempo orando por algo, y llega un momento que desistes de orar, porque no has visto la respuesta?

Piensas que Dios no ha escuchado tu oración y simplemente renuncias a ver ese milagro en tu vida, porque te cansaste de orar al no ver la respuesta de inmediato.

2 crónicas La tribu de Isacar era entendida en el tiempo

Estamos viviendo un tiempo, pero Dios tiene otro tiempo para mí. Nosotros nos guiamos del tiempo cronos (se refiere al tiempo cronológico o secuencial), pero debemos procurar entrar en el tiempo Kairos (el momento indeterminado donde las cosas especiales suceden).

Existen dos tiempos importantes:

Tiempo de siembra

Tiempo de cosecha

Debemos procurar tener el entendimiento del tiempo, de que no hemos visto ese milagro que estamos esperando, porque no ha llegado el tiempo de su cumplimiento.

Lo que sucede es que hay respuestas a nuestras oraciones que las veremos de manera instantánea, y otras tardarán de acuerdo a la obra que Dios quiere hacer contigo. No entendemos que hay bendiciones para las que aún no estamos preparados, y la tardanza es el tiempo que Dios usa para moldearnos y sacar de nosotros aquello que no le agrada.

Dios sabe que hay bendiciones que si nos la da, antes de madurarnos y de ver lo que verdaderamente hay en nuestro corazón, nos perderíamos. Y esto es lo que debemos procurar, pedir sabiduría para entender que si no hemos recibido algo en este momento, no es porque Dios se ha olvidado de nuestra petición, es porque quiere prosperarnos así como prospera nuestra alma.

Eclesiastés 3:1-8 Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo:

2 tiempo de nacer, y tiempo de morir;

tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;

3 tiempo de matar, y tiempo de curar;

tiempo de derribar, y tiempo de edificar;

4 tiempo de llorar, y tiempo de reír;

tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar;

5 tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras;

tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo;

6 tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido;

tiempo de guardar, y tiempo de desechar;

7 tiempo de rasgar, y tiempo de coser;

tiempo de callar, y tiempo de hablar;

8 tiempo de amar, y tiempo de odiar;

tiempo de guerra, y tiempo de paz.

El tiempo cronos no provoca propósito, es el tiempo que vivimos de manera rutinaria, sin expectativas. El tiempo kairos de Dios, te hace mover en el propósito y trae los “de repente de Dios“.

El tiempo cronos no satisface al hombre, provoca vacío existencial. Porque es el tiempo que vivimos adaptados a lo que hemos visto y vivido, no hay una expectativa que provoque un rompimiento en nuestras vidas o la fe para traer un milagro sobrenatural.

Hay consecuencias para el que ignora el tiempo, pero hay beneficios para el que aprende a tener discernimiento.

Óseas 4:6 mi pueblo fue destruido por falta de conocimiento

No debemos ignorar que tenemos un enemigo, que nos acusa y tratará de robar nuestra expectativa. Pero lo vencemos cuando nos mantenemos firmes, expectantes, sabiendo que Dios tiene el poder para hacer que cosas imposibles sean posibles.

Lo que eres habla de tu tiempo, no puedes delegar lo que te corresponde a ti hacer (orar, ayunar y ser diligente). Dios ve Cuando sacrificas tus deseos por hacer Su voluntad. Aunque nos equivocamos y cometemos errores, pero tenemos un corazón dispuesto a servirle y adorarlo, Él se agrada.

Dios nos estableció en: tiempos, épocas y temporadas. Y cuando conocemos el tiempo nos preparamos, por eso debemos procurar ser entendidos en el tiempo.

Donde no hay orden Dios no bendice. Dios bendice en el orden, por eso debo organizar mis pensamientos, porque el diablo, el alma y la carne tienen el mismo lenguaje: corrupción.

El hombre no fue hecho para ser corrompido, se corrompe con el deseo y la avaricia. Así que orando en todo tiempo y pidiendo la sabiduría del cielo, podremos aprender a discernir, cuando es el tiempo de ver los milagros, y cuando es el tiempo de seguir orando, aferrados a que veremos la respuesta a nuestra oración, porque Dios es fiel.

Las señales estarán claras de cuando es o no tu tiempo. Porque cuando estamos orando, y la respuesta ha sido despachada, sentiremos esa paz, que nos va a indicar que el tiempo de ver los imposibles ha llegado.

Declaro victoria sobre tu vida, declaro que ese monte que te impedía ver los milagros en tu vida es removido en el poderoso nombre de Jesús de Nazaret, y entras en un nuevo tiempo de sabiduría y entendimiento para mantenerte expectante, y ver los milagros de Dios sobre tu vida!

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