Isaac García de la Cruz
Plan Quinquenal Diocesano

El 25 de febrero del 2018 la Diócesis de San Francisco de Macorís cumple 40 años de fundada. Fue creada el 16 de febrero del 1978 mediante la Bula “Aptiora in Deis” del Papa Pablo VI. El Pueblo peregrino de Dios de esta Diócesis ha tenido la dicha de contar con tres fructíferos episcopados: Su Eminencia Reverendísima Mons. Nicolás Cardenal López Rodríguez, Su Excelencia Reverendísima Mons. Jesús María de Jesús Moya y actualmente se encuentra bajo el pastoreo de Su Excelencia Reverendísima Mons. Fausto Ramón Mejía Vallejo.

Monseñor Mejía Vallejo, con ocasión de esta importante fiesta aniversario, ha propuesto a todos los fieles de la Diócesis, un logo y un Plan Quinquenal Diocesano, con el objetivo de relanzar y reanimar el peregrinar de la esta Iglesia local.

La preparación remota del Plan, ha contado con un trabajo arduo de más de un (1) año de preparación en la cual el Señor Obispo se ha reunido, en múltiples ocasiones, con todos los agentes de pastoral. Creó una Comisión integrada por Sacerdotes de la Diócesis para hacer la propuesta del camino a seguir. Se hizo un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) a todo lo largo y ancho de la diócesis. Sacerdotes, Diáconos, Animadores de Asamblea, Catequistas, Consejos Parroquiales, Movimientos Apostólicos, áreas y zonas de pastoral fueron consultados y manifestaron sus impresiones. Monseñor Fausto en persona, acompañado por el P. Oscar Peña, Vicario de Pastoral y asistido por los sacerdotes Cristian Paulino y Rigoberto Zamora, Vicarios Adjuntos de Pastoral, se ha reunido con todos los Grupos para explicar el Plan.

La preparación inmediata consiste en una Gran Misión Diocesana y en ella se invita a todo bautizado a que se deje llenar del amor misericordioso que Jesús regala a su Iglesia. Es un llamado a dejarse renovar por la fuerza y la efusión del Espíritu Santo, a experimentar la alegría del perdón de Dios, a integrarse a la Iglesia Católica y, para los alejados, la invitación a la vuelta a la “Casa del Padre” al estilo del Hijo Pródigo (Lc 15). Esta preparación contiene dos fases: la primera, la selección y la capacitación de los misioneros, organizada según la división territorial de cada parroquia. El primer momento se pensó para ser llevado a cabo del 15 de enero al 9 de febrero 2018. El segundo momento consiste en una Gran Misión, donde no quede un solo fiel de la Diócesis sin que reciba el anuncio del Kerigma, con la visita casa por casa, iniciando el 18 con un gran envío a nivel parroquial, para concluir el 24 de febrero con una Eucaristía en la Catedral Santa Ana, presidida por Su Eminencia Reverendísima Mons. Ghaleb Moussa Abdallah Bader, concelebrada por el Obispo Titular, obispos invitados, todo el clero y delegaciones de todas las parroquias e instituciones que tienen su sede en el territorio de la diócesis.

Con la solemne Eucaristía se da inicio formal al Plan Quinquenal: 2018–2023, que se enmarca dentro del III Plan Nacional de Pastoral y que ha querido priorizar 5 áreas de pastoral, que han sido las más marcadas en todos los FODAS, como espacios urgentes a intervenir por la acción evangelizadora de la Iglesia, a saber, 1) Familia y Vida; 2) Adolescentes y Jóvenes; 3) Catequesis e Iniciación Cristiana; 4) Educación y Centros Educativos; 5) Pastoral Vocacional.

El Plan Quinquenal tiene como eje transversal la misión permanente como invitación a salir e ir hacia los alejados. Esta fue y ha sido una de las preocupaciones más manifiestas que externó Su Eminencia Reverendísima Mons. Mario Cardenal Bergoglio, hoy Papa Francisco, a sus compañeros cardenales durante el pre–cónclave: “Evangelizar supone en la Iglesia la parresía de salir de sí misma. La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no solo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria”.

De todas estas experiencias surge el objetivo general de nuestro Plan: “Priorizar dentro del III Plan Nacional de Pastoral el trabajo con la familia, los jóvenes y adolescentes, la pastoral educativa, catequética y vocacional para que lleve a todos a un encuentro personal con Cristo y entre los hermanos, a la comunión y participación, para la transformación de la sociedad y el fortalecimiento de la Iglesia Diocesana”.

En definitiva, ante la realidad social, política, cultural y religiosa que vive el país, Mons. Mejía, pide a todo cristiano católico, salir al encuentro del otro, especialmente de las familias, para compartir la fe, el don de la gracia salvadora de Jesucristo y obedecer a su mandato misionero: “Como el Padre me envió, así los envío yo: Vayan por el mundo entero y anuncien el Evangelio” (Jn 20,21).

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