Manolo Bonilla
Cartas de Manolo: Carta a mi mismo

Querido Manolo Debí escribirte esta carta hace mucho tiempo porque ahora no tengo nada simpático que contarte, que no sea el dolor de mi rodilla izquierda, mi deseo de hacer pipí si escucho una llave abierta, que tengo dos camas y ya sobra una y la otra a penas la uso los fines de semana, pero todavía tengo vergüenza, me da apuro que mi compañera se de cuenta que 50 minutos antes me tomo la mitad de una pastilla de estimulación sexual si es de 20Mg y la otra mitad de 10 Mg la guardo como un tesoro de la época antigua, últimamente el numero de copas de vino me produce un breve alzhimer de cinco minutos y se me olvida a donde dejé la segunda mitad y en mi única cama no hay posibilidad de primarias abiertas o cerradas porque mi compañera mide por resultados y no por creencia conceptual si le soy fiel o infiel, porque a su edad ya eso no le importa, si no (si pude o no pude), por suerte ella nunca me aplica el alcoholimetro que compró Franklin Almeida para los conductores.

Por eso aprendí a hacerme el borracho para defender mi dignidad de hombre macho.

Mi querido Manolo ando moralmente tan bien, que mi vida es aburrida, hablé con mi psiquiatra MV y coincidió conmigo que no era depresión, sino aburrimiento, que tratara de cometer algunos pecados que fueran muy discretos, que no afectara mi edad y me fui a mi gimnasio, me coloqué detrás de las ocho máquinas caminadoras, ocho de ellas estaban ocupadas por ocho señoras dueñas de las nalgas más bellas y femeninas y en ese momento quise morirme, dos veces, al sentir que nada sentía y aquellas taquicardias urológica que con una simple mirada se producían estaban camino al cementerio.

Querido Manolo por qué te escribo ahora cuando ya no creo que la revolución está al doblar de la esquina y la UASD ya no es del pueblo, está privatizada por la falsa izquierda. La civilización del espectáculo como dice el excluyente María Vargas Llosa, está permitiendo que políticos sin formación cultural están llegando al Congreso, a los Ayuntamientos, al Gobierno, a los Ministerios, a la Justicia, a las Iglesias, al Deporte y sobretodo metiendo de cabeza en las Escuelas; ya no hay maestros de verdad.

Querido Manolo, cuídate porque escuche en la Capital que un dueño de un canal de televisión dijo que los productores de TV son desechables y las empresas de TV es la única imprescindible, tiene que hacer lo que hacía Fidel Castro cuando EU lo amenazaba; que ponía su barba en remojo, piensa en un Plan B, porque hay poco espacio para los hombres que defienden principios y practican la honestidad. Sobre todo que tengan tu edad, controlada tu hipertensión arterial, colesterol, azúcar, próstata, artritis, gastritis y sobretodo no pasarte de tus copas de vino.

Por último me dijo el maestrico que tu creías en la influencia psicológica de las canciones de Antony Ríos para el suicidio y para tu dormir tienes que repetir más de 100 veces buenona, tu estás cuando no estás, estás conmigo.

Atentamente,

Manolo Bonilla.

Creo que soy yo

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