Políticos Partidistas es Hora de Tregua

La Tregua es un libro de Mario Benedetti, que leí en mis tiempos de estudiante en Madrid, luego tuve la magnifica oportunidad de hablar del mismo con Don Mario en una tertulia de las habituales que hacíamos en un pequeño bar de tres mesas en Arguelles.

 

La novela trata sobre Martín Santomé, un viudo contralor que trabaja en una compañía de re repuestos, es encargado de un departamento tenía a su cargo unos empleados, destancándose Laura Avellaneda, una joven de la cual se enamoró, y llegaron a tener una relación muy especial, a la cual ellos le llamaron "Lo Nuestro", que era a decir verdad en especie de un matrimonio sin acta, y que al cabo de un tiempo terminó diluido en la monotonía, perdiendo el encanto de los amores furtivo y pecaminoso, ella se alejo de la complicidad sentimental de esas circunstancias, para el fue como el final de todo, cuyo dolor y tristeza que le produjo, fue mayor que cuando su esposa le abandonó por la infausta muerte.

He leído en el diarismo dominicano, que su excelencia reverendísima, ha llamado a una Tregua de Semana Santa, el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez advirtió ayer que la Semana Santa no es un momento para moverse políticamente y pidió a los militantes y simpatizantes de los partidos acogerse a la tregua que anunciaron las organizaciones políticas. López Rodríguez llamó al recogimiento y a la reflexión, durante un acto que encabezó ayer en la Casa de la Juventud, donde anunció las actividades con motivo de la Semana Santa.

Estamos de acuerdo con esta solicitud, hay tiempo para todo bajo el sol, es tiempo de dedicarlo al Memorial de la muerte de Jesús, asistir a los actos religiosos no importa de que congregación usted pertenezca.

Es un tiempo propicio para meditar y honrar, el sacrificio que hizo Jesucristo por la humanidad, que fue capaz de dar su vida, por el rescate de la humanidad, entre ellos esta ud. amigo lector y los políticos, que piensan que el poder terrenal lo es todo, por esto, hice la introducción del libro de mi adorable amigo fallecido Don Mario Benedetti, que todos los amores y pasiones pecaminosas terminan diluidas por el tiempo, el único amor que nunca falla es el de Jehová y la única misericordia para los mortales la tiene el, así que honremos esta semana, y todo el tiempo la memoria imperecedera de su hijo Jesucristo, quien vino a la tierra a ministrar una obra de profunda y extraordinaria trascendencia para la humanidad, el Ministerio del amor y a salvar a la humanidad del pecado original.

Acoger el pedido de su excelencia reverendísima, no debe de estar en discusión, quien aspira a gobernar debe de tener primero la iluminación de Dios, para poder lidiar con las complejidades del poder político y de estado, salpicado por todas las miserias humanas, la corrupción, las maledicencias, intrigas, mediocridad, hipocresía y por ultimo, el amor a la patria y honrar la memoria de los fundadores de nuestra nacionalidad, que si estaban inspirado en una apostolado de servicio y amor a la patria.

Es tiempo de Jesucristo, por favor, no distraigan la conciencia religiosa de los dominicanos, con bacanales como si fuese un carnaval y no una hora de adoración y gracias al altísimo.

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