Regresan los Piojos

Dr. Roman Brache S.De las tres variedades de piojos, de la cabeza, el cuerpo y el pubis, nos referimos hoy a la primera; especie que ha estado siempre acompañando al ser humano desde los tiempos más remotos.

No solo ha ocasionado picazón sino que ha constituído una delicia gastronómica en muchas civilizaciones y hasta ha sido árbitro de decisiones comunitarias, como la elección del alcalde en un pueblecillo sueco en la Edad Media: A los candidatos se les pidió inclinarse sobre la mesa y colocar sus barbas: el elegido fue el de la barba hacia donde se dirigió primero el piojo colocado en el centro de la mesa…

La distribución del parásito es universal y democrática pues no tiene discriminación por razas, edades, sexos ni estado socio económico. Fuera de su tibio ambiente de la cabeza no sobrevive más que horas o pocos días.

Como todos sabemos su contagio es directo de persona a persona. aunque también lo hacen en medio de peines u otros objetos de contaminación reciente. Como prefieren a los niños es obvio que la epidemias sucedan en los ámbitos escolares, donde prácticamente todos los alumnos pueden estar infectados.

Cada cabecita puede albergar de diez a cien parásitos; la hembra fertilizada puede poner diariamente entre los diez y quince huevos, los que son firmemente “cementados” a corta distancia del cuero cabelludo -las liendres- cerca, con preferencia, de las orejas y en la parte posterior de la cabeza.

Las larvas salen del huevo a los diez días y alcanzan la madurez en unas dos semanas, y necesitan alimentarse de sangre en un día para poder continuar su normal evolución.

No hay que decirle a nadie que la comezón es constante y de gran intensidad; que con este rascado vienen las excoriaciones que son la puerta de entrada de infecciones bacterianas secundarias; estas piodermitis casi siempre están acompañadas de las “secas”, que son los ganglios del cuello y de la nuca aumentados de tamaño.

Son incontables las horas de clase que se pierden por el ausentismo escolar, el insomnio, las infecciones, etc,y el consiguiente bajo rendimiento académico.
Y también son incontables los remedios…

Dejemos los tratamientos al personal médico autorizado y seamos prudentes antes de aplicar cualquier cosa que nos digan sobre la cabeza de nuestros niños.
Dr. Román Brache Sánchez es dermatólogo. Centro Médico Dr. Ovalle”. SFM.

+ Leídas