¿Qué realmente es la conjuntivitis?

Especialista. De la Mota Jiménez dice que es importante la higiene.El sufijo -itis se deriva del griego, que significa inflamación. La conjuntiva es la fina membrana que cubre los párpados y esclera, por tanto, cuando hablamos de conjuntivitis nos referimos a inflamación de la conjuntiva.

La superficie ocular frecuentemente se encuentra expuesta a bacterias y a otros irritantes, pero el ojo tiene ciertos mecanismos de protección los cuales eliminan la probabilidad de infección. Dentro de estos mecanismos se encuentran el parpadeo y las lágrimas, cuyo contenido de enzimas y anticuerpos evitan enfermedades.

Clasificación

Según su origen, la conjuntivitis puede ser ocasionada por bacterias, virus, hongos, traumas, por toxicidad  o alergias. Así como por algunas enfermedades.

En esta época del año son más frecuentes las virales y las alérgicas. La conjuntivitis alérgica  puede permanecer durante todo el año pero puede cursar con periodos de exacerbación y remisión, no son contagiosas pero sí constituyen un problema frecuente de salud ocular. Las virales, sin embargo, son epidémicas, altamente contagiosas en la población general, afectando mayormente a niños de edad escolar.

Los síntomas más comunes son enrojecimiento de uno o ambos ojos, sensación de cuerpo extraño, areneo, picor o escozor, visión borrosa, aumento de lagrimeo, y fotofobia, que significa molestia por la luz.

Si se presentan uno o más de los antes mencionados, debe consultar un especialista de los ojos, el cual identificará el agente causal y dará el tratamiento adecuado. Lo más importante es no automedicarse, pues al utilizar medicamentos sin la adecuada prescripción médica, se corre el riesgo de tener complicaciones, las cuales muchas veces son peor que la enfermedad inicial. Para todas las causas recomendamos medidas de higiene, gotas de lubricantes libres de preservantes, compresas frías y el tratamiento dependiendo la causa lo indicara el oftalmólogo u oftalmóloga.

El pronóstico:

Generalmente es bueno cuando se sigue el tratamiento, aunque la infección puede reaparecer si no se siguen las medidas adecuadas de prevención. Estas comprenden lavarse las manos con agua y jabón con regularidad, cambiar la ropa de cama y fundas de almohadas diariamente.

Evitar compartir pañuelos, toallas y maquillaje, así como tocarse los ojos con las manos. Se debe reemplazar con frecuencia los cosméticos de ojos, y en los pacientes usuarios de lentes de contacto utilizar soluciones especiales para la limpieza de estos.

Con estas medidas se puede evitar el contagio y, el mensaje más importante, es que una visita temprana al especialista puede evitar complicaciones serias del sentido más valioso, que es la vista.

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